Todavía un souvenir

García llegó a la casa en un momento en que estaba vacía. Sacó de un cajón la fotografía de Regina. Fotografiada delante de un espejo la imagen de García no aparecía en el reflejo, su cabeza y hombros ocultos por el tórax de Regina. Incapaz de recordar los signos escritos en sus gestos centró su recuerdo en la frescura hormonal de los brazos largos de Regina. La única superficie dérmica, aparte de su rostro, que la cámara pudo capturar con precisión.