Conserva digital

García sacó la tablilla de notas para escribir el número de identificación grabado en la placa de la base de una de las estructuras. Al hacerlo se deslizó de su bolsillo una videofotografía de Karen M. de espaldas girando para dar vuelta en un pasillo. La curva de su espalda baja reflejándose en los cristales de las ventanas del laboratorio. Su falda larga de vuelo acariciando sus tobillos desnudos. La cámara de monitoreo distorsionando el movimiento de su mano. García recogió la videofoto y la puso en el bolsillo del pecho de la camisa. Un recuerdo fresco de cabello húmedo y rizado lo envolvió. Un recuerdo cinético del balanceo de caderas y el peso de muslos atravezando el espacio del Instituto.

"Aquí está el aljibe" gritó Maltus desde el otro extremo de la explanada. El espejo dorado de sus gafas de sol brillando al medio día.

Plataforma terminal

El cuarto monumento terminal era un complejo de terrazas de   concreto a distintos niveles en una loma comunicadas con escalinatas de cantera. En el centro de las explanadas había estructuras de tubería que señalaban un punto en el cielo. García supuso que localizaban el punto donde el Sol pasaría en algún momento del año pero la fecha y hora exactas se perdieron en algún documento de diseño ahogado en las profundidades de algún archivo en la Central. Tal como estaba, la explanada era solo otro monumento al optimismo que esperaba una multitud que nunca llegó a formarse y un punto geográfico que nunca llegó a habitarse.

Sin señal en la torre

Desde el pasillo, García observó que la oficina de Mirna D. estaba vacía. Se detuvo en el buzón, dudó un momento y deslizó la caja de cristal en la ranura empotrada en la puerta. Deslizó también una nota que había escrito como precaución aclarando el contenido: "Prueba exitosa. 97%". Los cristales siguieron formándose en el laboratorio a una temperatura controlada de 41° centígrados. Nubes bajas ocultaban el sol de medio día.

Sin retornos a la vista

El sol ocultándose comienza el crepúsculo temprano del final del otoño. Los faroles en el camino apuntalan el cielo dorado y naranja. ¿Cómo puedo continuar por este camino si ya no queda combustible? ¿Qué significa no poder regresar? ¿Dónde podría existir alguna cura? Estoy cada momento más lejos de tí, Dalilah.

Atractor indetectable

 "En su última conferencia se detuvo de pronto sin dar conclusiones. Observó a la audiencia en medio de un silencio total y salió sin despedirse ni mirar atrás. Siempre hizo lo que quiso y era propenso a los gestos dramáticos. Una intensidad atrayente que era imposible contener en cualquier institución. Cuando dejas que ésa intensidad controle todos tus actos sólo hay una forma de terminar. Acabas en los brazos de la muerte, satisfaciendo el deseo que va a evitar que sigas deseando. La intensidad que extingue todos los futuros posibles."

Distancias dimensionales

En el cielo hay nubes bajas oscuras dispersas. El sol dorado de la tarde se filtra por momentos entre ellas. García tomó su camino de regreso del Monumento Terminal al terminar un pequeño chubasco. La carretera desierta significaba hora y media hasta el Instituto. Poco después de la intersección con el camino principal, García vio un casco de motociclista abandonado a la orilla izquierda del camino. Una herramienta olvidada, demasiado remota en el tiempo y el espacio como para justificar el viaje para recuperarla.

Explanada solar

El perímetro de la plancha de concreto está delimitado por postes sosteniendo cadenas. La hierba crece en las grietas de la superfice de concreto. La puerta de lámina de acero de la cabina de observación ha perdido la pintura en los bordes. Todavía gotea el borde del techo de lámina corrugada. Hago una cuña con el ticket de papel y reajusto el mástil de la cámara de observación. Espero el momento de medio día solar para activar el mecanismo de cuerda de la cámara. La cámara comienza el registro anual del progreso hacia los monumentos terminales. Un giro de 360° en 5 minutos. La radio del vehículo emite un click y regresa a su inactividad. Un pájaro rojo se posa sobre la cadena perimetral. Dalila sigue siendo el nudo de un complejo de recuerdos, un conglomerado sensorial. La cámara señala con un sonido de campana el fin del ciclo de registro.

Patrón de tejido biológico

Los resultados impresos estaban en el escritorio. Marina estudiaba las nubes de datos manipulando instrumentos de acero y haciendo marcas en el papel. Cuando encontraba una relación entre datos introducía cifras a la terminal. Bruno terminó el medio con una gota de resina en el conector y lo volvió a colocar en el conmutador. El flujo de instrucciones retornó inmediatamente en el pequeño altavoz. Marina colocó ambos codos sobre el escritorio, entrelazó las manos y las llevó al nacimiento de su cuello. Ambos índices tocando el extremo esternal opuesto de cada clavícula. En la cornisa, Bruno terminó las actividades de reparación y volvió a entrar al edificio.

Diagrama de autoridad abstracta

El proyector lanzaba luz sobre la fachada del Instituto. Diagramas inconexos y letras sueltas formaban ritmos visuales recortados por las líneas estáticas en la arquitectura de concreto. Carmen N observaba el experimento cerca del enrejado. Dentro del edificio, García con un hombro recargado en el marco de una ventana, observa los chorros de agua de la fuente reflejando astillas de la luz del proyector. Una sombra fluida adhiriendo información a los rígidos diagramas de la proyección. Maltus, sentado en el borde de la fuente hunde su mano izquierda en el agua y acerca un tubo de vidrio a sus labios.

Un pixel en el mapa

Es de Noche. No hay luces en la calle. No voy a correr. Voy a caminar. De cualquier forma, nunca he visto a nadie en esta calle durante el día. La líneas de teléfono también duermen. No tiene sentido levantar el auricular. Los únicos que siguen despiertos al final de la línea son los cortesanos. Los signos de un fracaso profundo giran en espirales en el cielo. Dalila ya ha tomado una decisión.